Los nuevos casinos invaden todas las regiones: no sólo están cambiando la cara a muchas ciudades, también prometen miles de millones de ingresos a las comunas donde están y también a las comunas vecinas.
No es raro que los chilenos nos califiquemos a nosotros mismos de maníaco-depresivos, bipolares, fatalistas, pero hay números que demuestran que también somos buenos para confiar en la suerte.
Lo dice el crecimiento que han tenido los juegos de azar como éstos en el país, lo masivos que son muchos de los sorteos que se hacen todos los días y ahora último, la proliferación de casinos de juego en todo el territorio.
22/7/2008