Algunos han culpado al Transantiago, pero el crecimiento económico y el desarrollo del país determina que más chilenos tengan acceso a un auto.
La congestión vehicular no sólo preocupa a los capitalinos, en regiones también aumenta este fenómeno.
Según el Registro Nacional de Vehículos Motorizados, en 1990 había en Chile cerca de un millón 315 mil automóviles. Este parque vehicular siguió creciendo en los años posteriores fuertemente, y ya en 1998 las cifras se habían duplicado.
28/11/2007