Mientras una multitud disfrutaba del concierto que el grupo emergente de rock "Callejeros" daba en el conocido local República de Cromagnon, una bengala desató el infierno.
El recinto, habilitado para poco más de mil personas, recibía a cerca de cinco mil fans, quienes no midieron la consecuencia de lanzar fuegos, así como tampoco lo hizo el regente del local, quien no sólo superó la capacidad de éste, sino que además no contaba con todas las medidas de seguridad necesarias.
Hoy, a dos años de la tragedia, las familias piden justicia. Que pague el dueño del local, la banda, los servicios fiscalizadores y la policía.
3/1/2007