Son once días de instrucción. 172 horas teóricas y prácticas que les permitirán adquirir competencia, desarrollarse, pero sobre todo sobrevivir.
Ninguno de ellos tiene más de 25 años. Han debido madrugar y acostumbrarse a los 20 grados bajo cero que día a día les entrega la cordillera.
"Para nosotras ha sido un desafío importante estar acá y estar al mismo nivel que los hombres", precisó Solange Reuse, subalferez de la Escuela Militar.
11/8/2007