En casos más serios, los problemas no los generan los pacientes ni sus familiares, sino simplemente delincuentes armados.
Ricardo Barahona, portero del Hospital El Pino de San Bernardo, aseguró que a él y a muchos más los han amenazado con armas de fuego y que muchos de los que crean violencia van a rescatar a delincuentes.
En las urgencias, estos ataques ya son tomados como "gajes del oficio". Sin embargo, cuando la situación es más grave, se pide la intervención de la Justicia. En Purranque, Carabineros detuvo al adolescente que era perseguido, pues amenazó con un cuchillo a una matrona para que lo escondiera. Pero el mismo día recuperó la libertad y fue entregado a su familia.
9/12/2005