Si bien lo ocurrido en Purranque es una situación muy extrema, en Santiago los funcionarios médicos de los distintos servicios de urgencia deben enfrentar también situaciones de amenaza y violencia, que provienen mayoritariamente de los propios pacientes.
De hecho, una funcionaria dio que la gente está muy agresiva. Con la agresión verbal e incluso veces física.
Los atrasos en la atención de pacientes y la ingesta de alcohol son los principales detonantes de los conflictos. En casos extremos, intervienen los carabineros destinados a acoger denuncias y a registrar heridos en situaciones violentas, aunque en rigor su rol no es la seguridad del servicio de urgencia.
El director de la Posta Central, Leonardo Ristori, afirmó que "primero que todo nos cubrimos entre nosotros. Generalmente somos más que los que intentan agredir. Pero, efectivamente, contamos con la protección de Carabineros y esperamos que cuando se lo solicitemos, ellos nos protejan".
9/12/2005