Eso fue lo que constató un equipo de veterinarios en Maipú. Los profesionales examinaron a caballos, burros y ponys, que generalmente le importan muy poco a sus dueños.
Por ejemplo, descubrieron que una yegua, que ni siquiera tiene nombre, perdió un ojo y nadie sabe cómo. Además, tiene cólicos y su condición, en general, es deplorable.
El director del SAG Metropolitano, José Ignacio Gómez, expresó que "en el tema del maltrato animal es difícil aplicar sanciones, (...) porque solamente una norma, un artículo del código penal lo que sanciona".
Por este motivo, una modificación legal es un tema pendiente a la hora de justicia en el mundo de los animales, pues con la actual norma la sanción se complica.
6/10/2005