"Créanme, por cada persona que se defiende tenemos, por lo menos, dos casos dramáticos", agregó Correa Sutil.
En la Teletón, por ejemplo, del total de heridos a bala que llegan cada año en busca de rehabilitación, la mitad recibió el impacto de un arma que estaba guardada en la casa.
"Ahora, si revisamos de los pacientes que nos llegan con heridas de cráneo producto de bala, vemos que en el 50 por ciento de ellos esta herida se ha producido en el contexto del hogar", acotó Milton González, director médico del instituto de rehabilitación.
Los expertos insisten en que las personas que tienen un arma deben cumplir, al menos, con dos requisitos básicos: saber usarla y estar dispuesto a hacerlo en caso de un asalto. Ambas condiciones, obviamente, no eliminan el riesgo para la propia familia.
11/5/2005