Varios casos demuestran que los accidentes con armas en las casas no son casos aislados. Algunos de los involucrados salvaron milagrosamente con vida, y otros fallecieron por la bala que accidentalmente escapó del arma que guardaban en la residencia.
Se supone que una pistola siempre está escondida, lejos de los niños y descargada. Pero algo falla y se gatilla el drama.
"Ojalá que lo sucedido (este 11 de mayo con la señora que murió en el centro de Santiago) lleve a muchas familias a pensar si realmente quieren mantener las armas que tienen debidamente inscritas en casa", dijo el subsecretario del Interior, Jorge Correa Sutil.
Aunque sea con permiso, inscrita y celosamente guardada, un arma de fuego es un peligro constante.
11/5/2005