Erika Gutiérrez López es de esos delincuentes que se las sabe por libro. Está acostumbrada a caer detenida una y otra vez, y no tiene temor alguno de la Justicia porque, hasta ahora, ha sabido escabullirse de ella.
A sus 40 años, suma antecedentes policiales como lanza internacional, tráfico de drogas, robos y cientos de hurtos. Su especialidad es ser mechera.
Todo esto ha significado que registre al menos cien detenciones. Tiene, además, seis procesos pendientes conocidos. Todo esto la ha llevado a estar 20 veces en la cárcel con su nombre, mientras que el estar recluida suplantando otras identidades aún es una cifra indeterminada.
Una de estas personas suplantadas fue Raquel López Briones. La delincuente dijo llamarse así en varias de las numerosas veces que cayó detenida. Y aunque ni siquiera presentó el carné de identidad de Raquel, los tribunales no se dieron la molestia de tomarle las huellas digitales.
4/5/2005