Era el 29 de marzo de 1985 y en la Villa Francia morían baleados estos dos muchachos de 20 y 18 años, respectivamente. Carabineros los tildó de antisociales, delincuentes, drogadictos y extremistas. El parte policial decía que fueron interceptados por intentar robar un almacén.
Manuel Vergara, padre de los malogrados jóvenes, afirma que "nosotros siempre lo hablamos con Luisa. Lo más importante que tenemos es la vida y les quitaron la vida a ellos. A nosotros nos gustaría que se respetara la vida de todos. Por pensar distinto. ¿Cómo le van a quitar la vida a alguien?".
20 años han pasado y actualmente los padres de estos jóvenes asesinados sienten un cierto alivio. El juez Sergio Muñoz, quien tomó esta causa hace tan sólo un año, los llamó para contarles que la verdad había aparecido.
"Él nos dijo que eso era importante para el Poder Judicial y la sociedad chilena, comprobar que ellos fueron asesinados y esa es una verdad jurídica, oficial", sostiene Manuel.
29/3/2005