El presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, se refirió a las críticas que realizó contra la Presidenta por haber "comparado" su caso con el de Anna Frank, a pesar de que muchos aseguran que dicha comparación jamás existió y que simplemente la mandataria se emocionó al visitar la casa de la menor en Amsterdam al recordar su situación en Villa Grimaldi.
"Si ella lo recordó en su interior y no quiso hacer ningún paralelo, quiere decir que la información era equivocada", pero recalcó que entonces "no ocurrió y no hay nada de que disculparse".
"No tengo por qué disculparme de haber dicho que las personas que fueron partidarias de un sistema totalitario a mí no me van a enseñar nada sobre los derechos del hombre, que es lo que en el fondo he dicho, que las personas que se asilaron en países totalitarios, no pueden dar lecciones de democracia y libertad", recalcó Larraín.
El timonel de RN dijo que luego de sus declaraciones "me soltaron todos los perros y todo el aparato propagandístico del Gobierno. Se han trastornado con esto y es chavismo puro y culto a la personalidad".
"Ayer la ministra Tohá dijo que yo era un insensible, frío, de acero inoxidable, mientras que hoy el subsecretario del Interior, el señor Rosende, dijo que yo era partidario de las violaciones a los derechos humanos", dijo el político.
Sin embargo, Larraín aprovecho la ocasión para recalcar "que quede claro que si uno le dice algo a la Presidenta de Chile, uno es objetivo de un asesinato de imagen".
Si bien el político enfatizó que lo que ocurrió en Chile en materia de derechos humanos "es una vergüenza" reiteró que "es más grave perseguir a una niñita por el hecho de nacer judía y matarla en un campo de concentración, que arrestar a una persona y detenerla ilegalmente por 15 ó 18 días y no estoy diciendo nada terrible".
29/5/2009