No fue el alza, sino la fecha lo que sorprendió al mercado: por segundo mes consecutivo el Banco Central incrementó la tasa de interés situándola ahora en un 2,75 por ciento, algo que los analistas esperaban después de marzo.
Los argumentos, sin embargo, son consistentes y el indiscutido dinamismo económico es coherente con el alza de las tasas.
Según el director de Santander Investment, Guillermo Tagle, "en realidad estamos partiendo de niveles mínimos históricos y una economía que, por otro lado, se ha empezado a reactivar y ha demostrado un mayor dinamismo, lo que provoca que la tasa tenga que subir".
Los analistas concuerdan en que el Banco Central debe prevenir las presiones inflacionarias propias de un sistema que se reactiva y aumenta explosivamente los índices de consumo. Pequeños ajustes producirían mínimos efectos sobre quienes mantienen créditos menores, a seis o doce meses, y un impacto casi nulo en quienes, por ejemplo, adquirieron un compromiso hipotecario a diez, veinte o treinta años.
11/2/2005