Según un alarmante informe oficial, en los últimos 30 años, trabajos y exploraciones de diferentes empresas mineras y posteriormente de la canadiense Barrick Gold, los han cubierto de material particulado, aumentando su temperatura y acelerado su derretimiento.
"Hay estudios que demuestran que un milímetro de material particulado de polvo que se deposita sobre un glaciar, aumenta en un 15 por ciento la velocidad de derretimiento", explica el ambientalista de OLCA, Lucio Cuenca.
En diciembre pasado la Corema autorizó el proyecto Pascua Lama con la condición de no intervenir directamente los glaciares. La empresa Barrick Gold no podrá explotar los minerales que se ubican bajo los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza, como lo establecía el plan original.
14/6/2007