Creyentes de todo el orbe celebraron este domingo la festividad bendiciendo los tradicionales ramos que recuerdan el ingreso de Jesús a la capital de Israel, donde fue recibido por multitudes que agitaban ramas de olivo.
Una de las celebraciones más tradicionales es la efectuada por el Papa en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano. En esta ocasión, un grupo de jóvenes españoles recibieron de sus pares australianos la cruz que estuvo en las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), que se celebró en 2008 en Sidney y que en 2011 se celebrará en Madrid.
Asimismo, Benedicto XVI aprovechó la oportunidad para hacer un llamado a vencer el egoísmo. "Ninguno puede poner como absoluto a sí mismo, su cultura y su mundo. Eso requiere que todos nos recibamos mutuamente, renunciando a algo nuestro. La universalidad incluye el misterio de la cruz, la superación de sí mismos", dijo.
La celebración del "Domingo de Ramos", que se extendió por todos los países del mundo, se inició en Jerusalén, donde peregrinos católicos, clérigos y cristianos locales asistieron a una misa en la Iglesia del Santo Sepulcro.
5/4/2009