La Presidenta argentina, Cristina Fernández, por fin volvió a reunirse con quien le dio, hasta ahora, el más importante dolor de cabeza a su Gobierno, el vicepresidente, Julio Cobos.
El díscolo político, quien sepultó el impuesto al agro tras votar el pasado 17 de julio en contra de la propuesta del Ejecutivo argentino, sostuvo una reunión de 45 minutos con la mandataria trasandina, donde no se permitió el ingreso de fotógrafos ni camarógrafos.
"Hablaron, obviamente, de todo lo que pasó, pero sin adjetivaciones ni a personas ni a conductas. La Ppresidenta fue muy profunda y sincera", señaló el jefe de Gabinete, Sergio Massa.
30/7/2008