Los sindicatos en paro exigen un aumento salarial de 8 por ciento para los trabajadores de servicios públicos, o al menos un incremento de 200 euros mensuales al sueldo actual.
Sus reclamos se basan en que, luego de dos años de sueldos congelados y aumentos mínimos por la superada crisis de la unificación alemana, deben ser los empleados quienes reciban los beneficios y no los empresarios.
De esta manera, Alemania se enfrenta hace semanas a varias huelgas de advertencia, en un proceso que aumenta su cobertura geográfica de manera progresiva.
5/3/2008