En la ciudad de Oviedo, en el norte de España, el rey presidió la apertura del curso universitario y en su discurso aseguró que los jóvenes deber formarse en "convivencia democrática, entendimiento y respeto mutuos, tolerancia, libertad y valores ", que permitieron la estabilidad democrática en España.
A estos actos contra la Corona, que está investigando la Audiencia Nacional española, se unió la petición de partidos independentistas y nacionalistas catalanes para que el rey deje de tener el mando supremo de las Fuerzas Armadas y éste pase al Presidente del Gobierno.
1/10/2007