Según las nuevas especulaciones, sólo quedaría por saber dónde fue enterrada.
"Apuntan así a perjudicar las investigaciones y llevarlas por rumbos erróneos", dijo Anjos al "Diário de Notícias".
También recaen sospechas sobre una de las empleadas de hotel en el que estaba la niña. Un mensaje electrónico enviado a la web del Príncipe Carlos señala que el móvil para hacer desaparecer a la niña habría sido la venganza por las condiciones laborales en las que trabajaba.
1/10/2007