Por este motivo, varias voces se han alzado criticando el actuar de la policía y de la vigilancia del establecimiento que, ciertamente, no hizo mucho para impedir que el asesino, Cho Seung-Hui, matara a 32 personas.
El estudiante español en Virginia Tech, Albert Larrengola, comentó que "me levanté como a las 9:30 y miré el correo electrónico. Había uno que decía que había una persona armada que había matado a otra persona y que no nos moviéramos de dónde estábamos".
Para Wendell Flinchum, jefe de la policía, la justificación está en "entender que cuando sucedió el primer incidente teníamos a miles de personas en el campus, yendo a trabajar o a clases, avisarles era muy difícil. Tomamos la mejor decisión con la información que teníamos en ese momento".
17/4/2007