Los grabados del artista francés Gustave Doré buscan reflejar lo que es el "limbo": un lugar del más allá, descrito en el Siglo XIII por Dante Alighieri en la Divina Comedia. Se convirtió, desde entonces, en parte del imaginario católico.
Según el padre y profesor de Derecho Canónico de la Universidad Católica (UC), Augusto Rojas, "esto que se enseñó (del "limbo") fue una imagen que se quiso utilizar para dar explicación a una situación que los teólogos no tenían clara".
Es un término que los teólogos utilizan para explicar el destino de los que mueren sin estar bautizados, pero sin haber cometido pecado mortal. En el contexto religioso se refiere a un estado después de la muerte, que no es ni el cielo ni el infierno.
En tanto, el profesor de Historia Eclesiástica de la UC, monseñor Luis Eugenio Silva, explica que "en la Edad Media se elaboró esta doctrina que nunca fue un dogma, es decir, nunca fue un puesto esencial de la doctrina católica que se debe creer para la salvación".
2/12/2005