La nación con más católicos del mundo, 125 millones de los 180 millones de brasileños según una encuesta oficial del año 2000, comenzó, además, una semana de luto decretada por el Presidente Luis Inacio Lula da Silva, quien anunció que viajará a las exequias del Papa.
El principal centro de concentración fue la ciudad de Aparecida, al interior del estado de Sao Paulo, hasta donde llegaron cerca de 60 mil peregrinos para rezar por el Papa ante el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Aparecida, la Virgen negra, patrona de Brasil.
Los fieles pidieron por Juan Pablo II, quien durante sus 26 años de papado visitó el país en cuatro ocasiones. En la Catedral de Sé, sede de la Arquidiócesis de la ciudad de Sao Paulo -una de las mayores del mundo con aproximadamente nueve millones de fieles- mil 500 personas respondieron al llamado "a todo el pueblo" lanzado por el cardenal Claudio Hummes, para participar de la misa por Juan Pablo II.
Las movilizaciones y rezos por el alma del Papa se extendieron por todo Brasil.
3/4/2005