En la Catedral de Saint Matthew, en Washington, se ofició una misa por el descanso de Su Santidad. El cardenal Theodor McCarrick pidió orar para que todos los cardenales que viajan a Roma, puedan escoger al próximo pontífice con la guía de Espíritu Santo.
Miles de fieles asistieron, también, a una misa en Nueva York. En la Catedral de Saint Patrick, el cardenal Eduard Egan dirigió una especial homilía. Cientos de personas asistieron a dar sus condolencias y para orar por el descanso de Juan Pablo II.
Los feligreses llenaron todos los recintos. Por ejemplo, en Dallas la iglesia estuvo tan llena que los fieles debieron hacer filas para ingresar y presentar sus condolencias.
Algunos llevaron ofrendas florales para honorar al Papa en lo que han calificado como una jornada de gran tristeza y meditación. El Presidente norteamericano, George W. Bush será uno de los 200 líderes extranjeros que asistirán en las exequias de Juan Pablo II.
3/4/2005