Miles de fieles, incluso afuera de los templos de todas las partes del mundo, han orado durante la jornada del domingo 3 de abril por el eterno descanso del alma del Papa Juan Pablo II, quien murió la noche anterior (sábado 2 de abril), en su departamento privado del Vaticano.
En Bélgica, el cardenal Godfried Daneels, mientras realizaba una misa, dijo que el sucesor del Papa tendrá gran desafío interpuesto en términos de ética y milenio, nuncio del pontificado de Su Santidad Juan Pablo II.
En la Polonia natal del Vicario de Cristo, los creyentes se aglomeran en la iglesia de Cracovia, donde Juan Pablo II ofició su primera ceremonia religiosa y, de esa manera, los católicos demuestran el inmenso cariño que le profesan al fallecido líder.
En España, el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, decretó como día oficial de luto el lunes 4 de abril.
3/4/2005