"Si en los próximos días viéramos un descenso importante de la columna eruptiva y no se registrara la sismicidad de las características actuales, podríamos pensar en que ya no nos encontramos en la posibilidad de vigencia de ese peor escenario", explicó.
Lara agregó que "mientras más alta la columna eruptiva, más graves serían las consecuencias, porque es mayor la cantidad de material piroclástico suspendido en la columna que pudiera colapsar", sostuvo Lara.
La peor hipótesis apunta a una explosión del material piroclástico, que bajaría a una velocidad de 200 kilómetros por hora hacia los valles y cursos de agua de Chaitén, destruyendo todo a su paso.
11/5/2008