Mientras que los apoderados ya dan el dinero por perdido, porque si renuncian al contrato recibirían muy poca devolución.
"Hacen valer el contrato y te devuelven solamente el 30 por ciento del arancel. Yo documente con letras", afirmó la apoderada María Inés Zua Zua.
Un socio estratégico es la única solución. Una debacle originada supuestamente por la creación de nuevas sedes sin contar con los recursos necesarios.
13/3/2008