Son 48 cartas, 45 de personajes y tres repartidas en troncales, alimentadores y Metro. La idea es llenar recorridos, hacer el sistema financiable y mantener felices a los pasajeros.
Es algo así como jugar a ser el ministro de Transportes, pero sentados alrededor de una mesa y con un mazo de cartas en la mano.
Juan José Fernández, de Aldebarán Games, explicó que "el juego es para reírnos, porque en realidad todo el mundo lo ha pasado tan mal que ahora lo único que nos queda es reírnos".
12/12/2007