Según se informó, las entidades judiciales discreparon con la versión entregada por la acusada, quien dijo que extrajo el mueble desde la siniestrada entidad bancaria ubicada en la Alameda para proteger a su hijo de las piedras que podían caer por los enfrentamientos que se registraban entre manifestantes y efectivos de Carabineros.
Por ello, calificaron los dichos de Patricia Villablanca como burdos.
"Si bien ella da esa explicación, reconoce su participación, pide perdón y está arrepentida", expresó Leonardo De la Prida, de la Fiscalía Centro Norte.
Por su parte, la imputada expresó estar tranquila y relajada "porque tengo mi conciencia tranquila". Sin embargo, las emprendió contra la prensa ya que dijo sentirse "defraudada de ustedes (los periodistas) porque siguen mis pasos como si fuera una delincuente común. Eso podía estar haciendo con Sacarach, que anda libre de polvo y paja y ni siquiera ha sido condenado en este minuto".
8/5/2006