Registraron la casa entera, pero no encontraron los 30 millones de pesos que supuestamente había en la vivienda de camino Los Pinos. Estaban dateados y, según las víctimas de este asalto, lo único que pedían era el dinero.
Cuando el administrador abrió la puerta trasera de la casa, se encontró de frente con siete sujetos. Cada uno de ellos empuñaba un arma de fuego y todos escondían su rostro debajo de un gorro. Su líder usaba un chaleco antibalas.
En todo momento fueron violentos. De hecho, el primer encuentro con Roberto González, el administrador de la parcela, con los delincuentes fue inmediatamente a golpes. Una lesión en la cabeza es el triste recuerdo de la noche más angustiosa en la vida de esta familia de San Bernardo.
Según la víctima del asalto, "me encuentro con ellos y alcancé a empujar a uno con la mano y a tratar de cerrar la puerta y se me fueron todos encima. Entraron todos a la casa, me tiraron al suelo, me pusieron una pistola, me empezaron a golpear, a mi señora, a mi hijo".
17/8/2005